Pata de Cuy

Hola, soy Magali Luque y éstas, mis divagaciones ociosas para divagantes ociosos...

miércoles, 29 de junio de 2016

Arte: necesidad capital


       
       Recuerdo que en mi época escolar primaria había un profesor llamado D. Apolín, enseñaba dibujo, era mi curso preferido, lamentablemente solo 45 minutos a la semana. Después en secundaria había para escoger entre música o pintura, también 45 minutos cada semana, elegí pintura. Siempre pensé que una vez por semana era demasiado poco para un curso tan lindo. Mis compañeros hombres tenían mejor suerte pues ellos podían integrar la Banda de Guerra del colegio; hubiera matado por tocar la lira, tarola, saxo o cualquiera de los instrumentos que me llamaban tanto la atención pero la banda era de integrantes exclusivamente hombres. Así era y punto, qué horrible…!

       Durante mi época escolar era un poco frustrante el hecho de que dure tan poco el curso de arte y no comprendía la importancia del mismo (de mas está decir que era la última rueda del coche si se comparaba con los cursos regulares), muchos años más tarde lo entendí y lamenté su paso tan corto mas no inútil en mi formación.

       A lo que voy es a que  si se enseñara a los niños a apreciar la belleza desde los primeros años, si en los colegios nacionales y algunos particulares se le diera la importancia que se merece al curso de Educación Artística (en sus diferentes disciplinas) y se enseñara desde los primeros años con una currícula coherente y adaptada a cada región de nuestro país (con profesores capacitados por supuesto), se formarían hombres y mujeres con un alto sentido de  sensibilidad, de humanidad,  seríamos una sociedad donde las personas se preocuparían de las personas, de su entorno, de la naturaleza.

       Algunos podrán decir que es tarea de las familias el desarrollar la sensibilidad en los más pequeños. Vamos, seamos realistas, en un país donde las familias disfuncionales van in crescendo, sumado a esto, vivimos en una época de consumo chatarra: usar y botar,  la sociedad nos acostumbra a la inmediatez y muchas veces al producto mal hecho. No podemos pensar que los niños crecerán con un alto sentido de compasión y humanidad, de hecho habrá uno que otro con estas características pero serían casos aislados.  Si las familias no están en la capacidad de desarrollar la sensibilidad como valor o cualidad humana, entonces el colegio debe brindarla o complementarla a través del curso de Educación Artística que no debe ser limitado a una o dos horas por semana, claro está.

       Cómo podemos acaso pensar que somos una sociedad civilizada, respetuosa, tolerante, si no somos capaces de apreciar la belleza de lo que nos rodea? Eso es lo que el arte en sus diferentes disciplinas logra: conmovernos, asombrarnos, recordarnos nuestra esencia humana. Aceptemos que el arte es una necesidad esencial al hombre.


       Una sociedad que le da la espalda al arte está condenada a la deshumanización. Así de simple.





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